miércoles, 26 de noviembre de 2008

Azucar al Cafe



A Manuel lo conoci una noche, en casa de mi Moni lindota, despues de una reunion, era el cumple de Javi, el anho pasado, y cuando se habian ido ya muchos, y quedabamos solo algunos amigos, Moni le pidio a otro amigo que tocara Azucar al Cafe, me parecio tan bella, le pregunte de quien era y me dijo que de Manuel Garcia, respondi que no lo conocia y rapida fue por su disco y lo puso, quede maravillada de la poesia, de la calidez de su voz, de todo lo que transmite, puedo decir que fue amor a primera oida, desde entonces, forma parte de mi vida y yo le agradezco muchisimo a mi Moni que lo haya traido a ella :)

AZUCAR AL CAFE

Al amanecer el árbol dio su flor
Y cantó el ave en todo su esplendor
Tu canción.

Y al despertar no pude decir dos
Pero recordé cómo era tu voz
Diciendo amor.

Flores van girando en torno a ti otra vez
Giran como gira espuma en el café
Flores van girando en torno a ti otra vez

Y pensé en tu rostro mientras me lavéAlineación al centro
Y te vi de nuevo en el agua que
Se fue.

Lluvias van cayendo en torno a ti también
Caen como cae azúcar al café
Lluvias van cayendo en torno a ti también.

Y la tarde fue más clara aún porque
Caminé sin rumbo hasta que me encontré
En el puerto.

Y al atardecer creí en el cielo ver
Y al atardecer creí en el cielo ver
Tus ojos.
Tus ojos.

Antes de acostarme y soñar después
Antes de acostarme y soñar después
Contigo.

Escribo esta carta y tomo un café
Y en su espuma gira lo que no alcancé
A decirte muy bien,
A decirte muy bien.

Manuel Garcia



Manuel García se encuentra entre las voces autorales más importantes de los últimos años en Chile, un estatus ganado a partir del respeto por la tradición de cantautoría solista desarrollada en Chile desde los años 60, pero también por su opción por la búsqueda de arreglos y recursos que amplíen su alcance más allá de la "trova" con la que se le asoció en sus inicios.

Integrante fundador del grupo Mecánica Popular, el cantante y guitarrista ha ido desarrollando, desde antes y en paralelo a esa banda, proyectos solistas que se encauzaron de modo definitivo a fines del 2005, cuando publicó su primer álbum como cantautor, Pánico. La suya es una trayectoria de vocación clara —«a los ocho años comencé a sentir los primeros latidos del trovador», ha dicho— y de importantes asociaciones a lo largo de proyectos musicales diversos, cada vez más difundidos tanto en Chile como en el extranjero.

Desde el Norte Grande
Nacido y criado en Arica —fue fundamental en su formación el interés de su padre por la Nueva Canción Chilena—, Manuel García siguió en esa ciudad nortina estudios de Música e Historia y Geografía. Se mudó a Santiago en 1994, donde comenzó con clases de guitarra clásica junto a Luis Orlandini y se asoció a diversos proyectos musicales, de entre los cuales quizás el más destacado fue su participación en el álbum Musi-cachi-lena (1997), de Mario Rojas. Más tarde fundó el grupo Coré, clasificable dentro del género de raíz latinoamericana y también con futuros integrantes de Inti-Illimani en sus filas. García dejó en 1998 la banda para concentrarse de modo prioritario en Mecánica Popular, un grupo con influencias de trova y de rock, con el cual ha publicado hasta ahora varios aplaudidos álbumes.

Entre sus proyectos de musicalización para teatro se cuentan la obra Fantasmas de fierro (1998) y Las condenadas (2003), y también acumula experiencia en grabaciones de documentales audiovisuales, como uno sobre Roberto Parra y el aplaudido La cueca brava de Nano Núñez (trabajo de Mario Rojas sobre Los Chileneros). Su disco Pánico fue publicado bajo etiqueta Alerce a fines del año 2005, y en él García se define como parte de un colectivo artístico al que bautizó Dithelo Tumba, en el cual también figuraron los integrantes de Mecánica Popular Christian Bravo y Diego Álvarez. El álbum motivó estimulantes comentarios por su excepcional sello de cantautoría adulta, pero no alcanzó a distraer a García de su carrera continua junto a su banda.

En esa doble actividad, surgió a mediados del 2006 la invitación acaso más significativa de su carrera, cuando García se integró como único intérprete solista al proyecto con el que la orquesta y coro sinfónicos de la Universidad de Concepción pretendían rendirle tributo a la música de Víctor Jara. Con arreglos especialmente compuestos por Carlos Zamora y bajo la dirección de José Luis Domínguez, la obra "Víctor Jara sinfónico" se estrenó en noviembre en el teatro de esa Universidad con dos funciones repletas que motivaron espontáneo entusiasmo y hasta la aprobación de Joan Turner, viudad del cantautor asesinado. El montaje fue más tarde montado en Santiago y Valparaíso.

En 2007, García presentó durante un mes el espectáculo "Exile" en Barcelona (proyecto de musicalización de poesía realizado junto al catalán Guillamino), dando así inicio a un intercambio creativo con ese país que sumó un nuevo viaje al año siguiente. En ese período, se estrenó en Chile el documental Catalejo, de Ronnie Radonich, centrado en la trayectoria creativa de Manuel y con Premio del Público en el Festival In-Edit 2007.

El 2008 estuvo concentrado en la promoción del poderoso Témpera, un disco en el que García acogió múltiples nuevas influencias, y en el que se asesoró por una productora ajena al mundo estrictamente popular, como fue María Teresa Molina, contrabajista de la Orquesta Sinfónica de la Universidad de Concepción. La grabación del álbum contó con la colaboración de más músicos de esa orquesta, y la referencia señera de Violeta Parra y Atahualpa Yupanqui, fusionada con referentes contemporáneos.

Tomado de MusicaPopular.cl