martes, 31 de marzo de 2009

Cuando te encontre.


Cuando te encontré

(Silvio Rodríguez - Pablo Milanés)

Donde te encontré ha pasado algo,
cuando no soñé que fuera posible;
donde te encontré ha crecido un árbol
junto a un hondo lago de tibio cristal.

Donde te encontré ha surgido un valle
donde brilla un sol, donde canta un hombre;
Donde te encontré, donde tú me hallaste,
la noche es de estrellas, la luna es de mar.

Cuando te encontré, cada criatura era un sueño
que debía llegar con los buenos tiempos;
cuando te encontré nada conocía su función,
no había la canción con qué besar el viento.

Cuando te encontré todo era desconocido
y el mundo nació del amor que hicimos;
cuando te encontré aprendió la nube a pasar,
el ala a volar y el cielo a ser infinito.

Y lo que encontré se fue haciendo grande,
desbordando el mar, despertando el tiempo,
y tu corazón voló con el viento,
a veces en paz, a veces violento.

Y esto que encontré ya no era desconocido:
se hizo la canción que se había perdido.
No la perderé, ni la mayor riqueza arrancará
una concesión a este clamor repartido.

Y se encontraran los del machete aguerrido
con el último héroe que hasta hoy se ha perdido.
Todos gritarán: "será mejor hundirnos en el mar
que antes traicionar la gloria que se ha vivido".

miércoles, 25 de marzo de 2009

Me encanta Dios



Me Encanta Dios



Me encanta Dios. es un viejo magnífico que no se toma en serio. 
A él le gusta jugar y juega, y a veces se le pasa la mano y
nos rompe una pierna o nos aplasta definitivamente. Pero esto
sucede porque es un poco cegatón y bastante torpe con las manos.

Nos ha enviado a algunos tipos excepcionales como Buda,
o Cristo, o Mahoma, o mi tía Chofi, para que nos digan
que nos portemos bien. Pero esto a él no le preocupa mucho:
nos conoce. Sabe que el pez grande se traga al chico,
que la lagartija grande se traga a la pequeña, que el
hombre de traga al hombre.
Y por eso inventó la muerte: para que la vida - no tú ni yo - la
vida, sea para siempre.

Ahora los científicos salen con su teoría del Big Bang...
Pero ¿que importa si el universo seexpande interminablemente
o se contrae? Esto es asunto sólo para agencias de viajes.

A mi me encanta Dios. Ha puesto orden en las galaxias
y distribuye bien el tránsito en el camino de las hormigas.
Y es tan juguetón y travieso que el otro día descubrí
que ha hecho
-frente al ataque de los antibióticos-
¡bacterias mutantes!


Viejo sabio o niño explorador, cuando deja de jugar con
sus soldaditos de plomo de carne y hueso, hace campos de flores
o pinta el cielo de manera increíble.

Mueve una mano y hace el mar, y mueve la otra y hace el bosque.
Y cuando pasa por encima de nosotros, quedan las nubes,
pedazos de su aliento.


Dicen que a veces se enfurece y hace terremotos, y manda tormentas,
caudales de fuego, vientos desatados, aguas alevosas,
castigos y desastres.
Pero esto es mentira.
Es la tierra que cambia- y se agita y crece- cuando Dios se aleja.


Dios siempre está de buen humor. Por eso es el preferido de mis padres,
el escogido de mis hijos, el más cercano de mis hermanos,
la mujer mas amada,
el perrito y la pulga, la piedra mas antigua,
el pétalo mas tierno,
el aroma más dulce, la noche insondable,
el borboteo de luz, el
manantial que soy.

A mi me gusta, a mi me encanta Dios. Que Dios bendiga a Dios.

Jaime Sabines.

domingo, 8 de marzo de 2009

Dia Internacional de la Mujer


En este dia especial, y sabiendo que aun hay mucho camino por andar y hay que seguir luchando cada dia, quiero darle un abrazo muy fuerte y lleno de mi carinho a todas las maravillosas mujeres que forman parte de mi vida, las quiero muchisimo y estoy tan feliz de que asi sea :)

Hoy en Radio Expedicion hicimos una programacion especial, y fue maravilloso, gracias por apoyar y estar ahi escuchando, por participar mandando sus escritos, poemas y saludos, es sumamente gratificante mi trabajo en la Radio y es en gran medida por todos ustedes, gracias infinitas :)

Y Dios me hizo mujer

Y dios me hizo mujer,
de pelo largo,
ojos,
nariz y boca de mujer.
Con curvas
y pliegues
y suaves hondonadas
y me cavó por dentro,
me hizo un taller de seres humanos.
Tejió delicadamente mis nervios
y balanceó con cuidado
el número de mis hormonas.
Compuso mi sangre
y me inyectó con ella
para que irrigara
todo mi cuerpo;
nacieron así las ideas,
los sueños,
el instinto.
Todo lo que creó suavemente
a martillazos de soplidos
y taladrazos de amor,
las mil y una cosas que me hacen mujer todos los días
por las que me levanto orgullosa
todas las mañanas
y bendigo mi sexo.

Gioconda Belli.